El tenis no es solo técnica: exige un cuerpo preparado. Con una rutina física mínima adaptada al deporte disfrutarás más y te lesionarás mucho menos, aunque juegues solo por ocio.
Sentadillas, zancadas y ejercicios de glúteos te ayudarán a soportar los continuos cambios de dirección. Un core fuerte mejora el equilibrio en los golpes y protege la espalda. No hace falta un gimnasio completo: con el propio peso corporal, bandas elásticas y constancia puedes notar grandes mejoras en pocas semanas.
Ejercicios con escaleras de coordinación, sprints cortos de 5 a 10 metros y cambios de dirección controlados imitan los esfuerzos reales de un partido. Trabaja series cortas separadas por descansos breves para acostumbrar el cuerpo a esos picos explosivos que tanto exige el tenis.
Dedica unos minutos a tobillos, rodillas, caderas y hombros con ejercicios de movilidad articular. Añade estiramientos ligeros después de jugar y escucha tu cuerpo: una molestia insistente es una señal de alerta, no algo que debas ignorar. La prevención es siempre más barata que la recuperación.
💪 ¿Quieres un plan físico adaptado al tenis? En Sergi Fernández Academy podemos orientarte en la parte física complementaria para sacar el máximo de tu juego. Consultános.
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